domingo, 13 de diciembre de 2009

A ACTIVAR LA MEMORIA…

¡ESTa RECETA ES UN BUEN EJEMPLO DE UNA RECOMENDACIÓN VENENOSA DE LAS QUE LE GUSTARIA APLICAR A CAPATAZES DE LUJO COMO LOS MACRETTIS, MIRTHETTIS, Y OTROS …ETTIS Y SIRVE PARA CONTRASTAR LA SUERTE QUE TIENE LA ARGENTINA DE TENER EN SU GOBIERNO GENTE CON IDEIAS PROPIAS Y BIEN CONSOLIDADAS!

ESCRITO DESPUÉS DE LA CRISIS DEL 2001-COMENTADO POR MARIA JOAO SOARES EL 16-03-2006

“Y sin embargo se mueve”

Por: Alberto Ades
NOTA:El autor es director de Estrategias para Mercados Emergentes de Goldman Sachs & Co.

La historia universal está colmada de eventos que podrían haber cambiado su curso. Su estudio es lo que los historiadores denominan el análisis de los contra-fácticos. ¿Qué habría sucedido si, por ejemplo, los persas hubieran salido victoriosos en la batalla de Salamina? ¿Qué si los aztecas hubieran vencido a Hernán Cortés e invadido España? ¿Cuál habría sido el desenlace de la Segunda Guerra Mundial si Hitler no hubiera atacado a la Unión Soviética en 1941, o si el desembarco aliado en Normandía hubiera fracasado? Desde la perspectiva de la hecatombe económica en la que se encuentra sometido el pueblo argentino algunas de las más recientes decisiones de política económica despertarán seguramente el interés de historiadores de las generaciones venideras. Tres ejemplos son el rechazo de la política de reducción del gasto público por parte de vastos sectores políticos, el incumplimiento de los compromisos de deuda asumidos por el Estado argentino, instigado por altos líderes del partido radical, y la devaluación de la moneda, apoyada por encumbrados dirigentes gremiales. ¡GRACIAS A DIOS!

Las consecuencias de tales políticas están a la vista.

El rechazo de una reducción ordenada del gasto público culminó, como consecuencia de la inflación, en una reducción varias veces superior en términos reales, y menos equitativa (porque afecta tanto a los que trabajan eficientemente como a los que no lo hacen, y tanto a los que cobran más de 500 pesos por mes como a los que no). El default de la deuda destruyó a los bancos, interrumpió el funcionamiento de los mercados, expropió los ahorros de los futuros jubilados y evaporó el crédito interno y externo. La flotación de la moneda, combinada con la pesificación forzada de activos y pasivos, generó suculentas transferencias de riqueza, pulverizó los ahorros de la clase media y destruyó el poder adquisitivo de los asalariados. ¿Qué tan distinto habría sido el desempeño de la economía argentina durante la primera década del siglo XXI -se preguntarán los historiadores del futuro- si su dirigencia hubiera actuado de manera diferente? Es doloroso concebir que los dirigentes que impulsaron tales políticas en 2001 pudieran haber deseado para la población el enorme costo que ellas acarrearon.

Concepciones perimidas

Más fácil resulta presumir que tales decisiones se fundaron en concepciones perimidas acerca del funcionamiento de las economías capitalistas y en una severa falta de realismo acerca del lugar, poco privilegiado, que le cabe a la Argentina en el mundo. Semejantes fallas son preocupantes porque, al margen de haber sentado las bases para el colapso, siguen fundando las políticas impulsadas por el gobierno de transición. Nos referimos, en particular, a la falta de realismo que trasunta la actitud del Gobierno hacia la reestructuración del sistema financiero, la reformulación de la relación fiscal entre el gobierno federal y las provincias y la apertura comercial.

Tres cosas son imposibles de imaginar en la Argentina de los próximos años.

Primero, que los argentinos vuelvan a confiar sus ahorros a la protección de la legislación y los tribunales nacionales. (¡SE EQUIVOCO!)
Segundo, que los contribuyentes vuelvan a confiar el manejo de sus recursos al agujero negro que hoy representan el Estado nacional y la mayoría de las administraciones provinciales. (¡SE EQUIVOCO!)
Tercero, que la recuperación del nivel de actividad la lideren la inversión y el consumo domésticos, considerando la excedencia de capacidad instalada, los altos niveles de desocupación y subocupación y la sustancial caída del salario real. (¡SE EQUIVOCO!)

Por lo tanto, un plan de gobierno que anhele la recuperación del nivel de
actividad requiere tres componentes fundamentales:

· Reestructurar el sistema financiero, no para resolver el problema de los depósitos atrapados en el corralito (vía nuevo plan Bonex o fogonazo inflacionario), sino para que retorne al menos una parte de los ahorros fugados durante 2001. ¡VENENO!
Esto demandará la redolarización del sistema, la creación de una banca transaccional con elevadísimos encajes y la "offshorización" del resto del sistema para que financie, al menos inicialmente, a las exportaciones.
¡VENENO!
Resistir esta realidad implica resignarse a la ausencia de crédito. ¡SÚPER VENENO!

· Alcanzar acuerdos fiscales con las provincias, no para satisfacer al FMI, sino para introducir una profunda reforma al régimen de coparticipación que alinee los incentivos de los que gastan con los que recaudan; una profunda revisión de los salarios públicos, que los alinee con los que se abonan por tareas similares en el sector privado, y una ambiciosa reforma de la política que mejore la representatividad de los elegidos y reduzca el costo de su manutención a las posibilidades de un país quebrado. ¡BANDIDAJE!

Resistir esta realidad implica resignarse a seguir viviendo sin Estado y arriesgar la salud de la democracia, que tanto le costó al pueblo recuperar. ¡GRACIAS A DIOS QUE KIRCHNER TIENE LA CAPACIDAD PARA PULVERIZAR CON HECHOS A ESTE TIPO DE ORÁCULOS!

· Abrir la economía al comercio internacional, sustituyendo las retenciones a las exportaciones por recortes al gasto público y reduciendo unilateralmente las barreras arancelarias y para-arancelarias.
Para salir, la Argentina necesita exportar, y para hacerlo, necesita abrirse al comercio internacional, independientemente de lo que hagan o decidan los Estados Unidos y la Unión Europea con sus políticas agrarias. ¡FALTO DECIR EXPLICITAMENTE, ENTREGUENOS EL PAIS SIN RESISTIR! ¡DESCERADOS PREDADORES!

Hacia el libre comercio

Simultáneamente, es indispensable iniciar con ellos negociaciones de libre comercio, cuyos beneficios, como lo demuestran los casos de México y Polonia, exceden largamente la potencial penetración de sus mercados con nuestros productos agropecuarios. ¡BASTA VER COMO ESTAN MÉXICO, CENTROAMERICA, POLONIA Y OTROS PAISES DEL LESTE PARA LAPIDAR CON ESTE TIPO DE RECETAS!

Esta negociación debe encararse con independencia de lo que decida el gobierno brasileño.
La Argentina debe mantener buenas relaciones comerciales y políticas con Brasil, pero no a costa de una muy necesaria liberalización comercial, como la impulsada con mayor convicción e inteligencia por nuestros vecinos chilenos. ¡RECETA PARA QUE NO SE JUNTEN LOS VECINOS! ¡BANDIDOS!

Ya no hay más lugar para la magia. Cuanto más demore nuestra dirigencia en adoptar con patriotismo y realismo tales reformas más demorará la economía argentina en retornar al crecimiento. ¡ESTA A LA VISTA... NO SE APLICO NADA DE ESTO Y ARGENTINA ESTA MEJOR QUE NUNCA! JA! JA! JA!

Si no las impulsa el gobierno de transición le cabrá la responsabilidad al que lo suceda, y si no, al próximo. ¡OJO! QUE TOVAVIA NO DESISTIERAN!

La Tierra gira alrededor del Sol, le guste o no le guste al Gran Inquisidor.

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